Adiós, Armando

Adiós, Armando

ADIOS ,ARMANDO

La Junta Administrativa, los directivos y toda la congregación rindieron un merecido homenaje de despedida a un hombre que su distintivo se resume en una palabra: servicio.

El hermano Armando Hernández se marchó el pasado jueves a la ciudad de Nueva York donde ha sentado residencia no sin antes dejar a mucha gente sumida en la tristeza.

Armando, de padres cristianos, llegó a la iglesia en el año 1997 en medio de una fuerte crisis espiritual y económica luego de agotar parte de su vida sin un rumbo definido. Gracias a Dios pudo asentarse e involucrarse en los trabajos de la obra.
“La primera labor que ha asignó el pastor era encender y apagar un proyector en el templo en el antiguo local de La Tambora,” narró en una breves palabras que expresó en una cena en la que compartió con parte de los directores de ministerios y departamentos.
De ahí en adelante, fue ocupándose en otros cargos, principalmente en el trabajo con los niños y adolescentes del programa Los Exploradores del Rey que dirigió hasta su salida.

Armando Hernández se desempeñó también como diácono y ayudante de Julio Reyes en la administración del templo, pero su labor fue tan amplia que en casi en todo eran requeridos sus servicios.

El domingo 14 de junio se le tributó una cálida y sentida despedida, se le entregó una placa en reconocimiento a sus labores como recuerdo de su paso por el Templo El Calvario.

Lo mejor Armando y todas las bendiciones del mundo para sus nuevos proyectos.

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Periodista y presidente del Ministerio de la Pastoral Familiar del Templo el Calvario.

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