Cuando allá se pase lista

Cuando allá se pase lista

El repertorio de los himnos y alabanzas que cantamos los cristianos en nuestras  iglesias es amplio y variado.  Ese conjunto de canciones incluyen himnos muy antiguos, que aunque se interpreten menos en la actualidad, forman parte de nuestra historia y ellos mismos tienen su propia historia y testimonio.

En esta nueva sección enfocaremos esa música y comenzamos con uno de los más cantados siempre: Cuando Allá se Pase  Lista.

Cruzar por un callejón desconocido de Williamsport, Pennsylvania en los Estados Unidos, dio lugar a que el  maestro de Escuela Dominical y músico James M. Black, escribiera este tema.

Iba a la oficina de correos y para cortar distancia se le ocurrió transitar por ese callejón que le condujo a una zona de mucha miseria y pobreza. Observó a una joven que  barría el frente de su destartalada casa y le preguntó si ella asistía a la iglesia los domingos.

Obtuvo como respuesta un rotundo no, pero no porque no quisiera ir sino porque no tenía ropa adecuada, y le manifestó a James su deseo de asistir.

La esposa de James y otros amigos le consiguieron la ropa y la joven, que se llamaba Bessie, comenzó a asistir fielmente a la iglesia. En las clases de Escuela Dominical se pasaba lista y Bessie, muy entusiasmada, siempre respondía : presente. Era 1893.

Un día  no respondió. El profesor se preocupó por la ausencia, pero en son de broma dijo: ”yo confío que cuando el rollo se abra allá arriba y se pase lista ella esté allí.”

Después de la iglesia, con su esposa, fue a la casa de Bessie, la encontraron muy enferma. Días después la joven falleció de una pulmonía muy avanzada.

El no responder a la lista, trabajó en la mente de James, quien también era director de música, y pensó en escribir un himno teniendo en cuenta que un día habrá una lista en el cielo  en el Libro de la Vida a  la cual responderán con gozo los que estén inscritos.
James Black se sentó al piano. Las palabras fluyeron fáciles y la melodía por igual, era como si alguien se las hubiera dictado. Rápidamente se convirtió en un  clásico en las iglesias cristianas de su época.

Este himno fue cantado por primera vez en el funeral de Bessie. Dios se la llevó al cielo y hoy, cuando lo cantamos, nos recuerda que un día allá se pasará lista. Luchemos para que cuando nos llegue el turno, podamos responder PRESENTE.

Cuando la trompeta suene en aquel día final y que el alba entera rompa en claridad. Cuando las naciones salvas a su patria lleguen ya, y que sea pasada lista allí he de estar. Cuando allá se pase lista, a mi nombre yo feliz responderé.”

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Periodista y presidente del Ministerio de la Pastoral Familiar del Templo el Calvario.

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