Emotiva carta de un padre a su hijo

Emotiva carta de un padre a su hijo

Este es el Mes de la Familia. Recientemente se dio a conocer la nota que compartimos a continuación y consideramos de interés darla a conocer para nuestra edificación, sobre todo en la parte relativa a buscar a Dios.

Los papeles, escritos a máquina y con sus hojas desteñidas por el paso del tiempo, fueron encontrados por casualidad entre otros documentos que eran revisados en una carpeta vieja, mientras se removían las cosas del ex capitán del Ejército de los Estados Unidos -Jeffrey Smith- que acababa de morir a poco de cumplir 100 años.

El domingo 11 de marzo de 1945, cuando su unidad de infantería se detuvo en Acht, Alemania, para prepararse para los peligrosos cruces de dos ríos, el Mosela y el Main, un esbelto capitán con gafas y ex violinista de la Filarmónica de Kansas City encontró una máquina de escribir y le escribió una carta a su hijo”. Así comienza la columna de Jeffrey H. Smith publicada este miércoles en The Washington Post que da cuenta de una increíble misiva que fue escrita cuando el protagonista, su padre, temía perder su vida durante las cruentas batallas que definían el destino de la Segunda Guerra Mundial.

La carta, además de reflejar una intimidad propia de padre a hijo -a pesar de que el destinatario tenía apenas cuatro meses y aún no había sido conocido por el valiente soldado-, permite distinguir los valores de una nación que defendía los derechos humanos por sobre la tiranía nazi.

No envió su carta por correo, sino que la puso con sus efectos personales, sabiendo que se la enviarían sin problema a mi madre en caso de que lo mataran. La carta permaneció en sus papeles personales hasta que mi hermana menor la encontró en la primavera de 2019. Lloré cuando la leí”, confesó Smith.

La carta completa:

Domingo, 11 de marzo de 1945

Mi querido Jeffrey,

Escuché mucho sobre ti, Jeffrey, y pensé que no te había visto, pero siento que te conozco muy bien. Estamos en lados opuestos del mundo, pero los fuertes lazos entre padre e hijo borra la distancia y me siento muy cerca tuyo. Tú eres una parte mía, ¿sabes? y te di algo de mi vida cuando apareciste, pero al mismo tiempo tú me diste algo intangible que tiene un valor en la vida que no puede ser medido, el orgullo y la dicha de la recreación, el completar el círculo de la vida, y por esto estoy en deuda contigo.

Un niño del cual su padre puede estar orgullo es uno de los mayores logros de la vida que Dios nos dio, y ese hecho sólo crea un lazo entre su padre y su hijo que nadie podrá violar.

Estoy contento por el destino que hayas nacido norteamericano, y a medida que crezcas podrás darte cuenta de cuántas ventajas y oportunidades hay en la tierra en la que naciste. Nuestro país no está libre de manchas o reproches, pero los preceptos sobre los cuales fue fundado todavía permanecen y los conceptos fundamentales de libertad, justicia, igualdad, derechos y religión la hacen una tierra de oportunidades y una vida rica.

He visto suficiente de esta tierra para saber qué significa eso ahora. Antes de esta experiencia, lo daba por descontado y no sabía cuánto valía hasta que no lo tuve.

A medida que un hijo crece, los consejos de su padre suelen ser que sea un buen muchacho, pero un análisis de esa sentencia tiene que ver con identificar los valores fundamentales para la vida: obediencia, veracidad, confianza, amabilidad, tolerancia, fecundidad y respeto por los derechos de las otras personas. La Regla de Oro nunca debe ser olvidada, Jeffrey. Tan pronto como puedas, adquiere un verdadero sentido de valores así puedas estar en condiciones de reconocer las cosas que son verdaderamente importantes en la vida.

Una escala distorsionada de valores le sustrae a muchas personas el verdadero valor de las cosas. Mantente saludable, Jeffrey, tanto física como mentalmente. Aprende a amar el aire libre. Cuando seas lo suficientemente grande, únete a los Boy Scouts, y aprende cómo amar y apreciar de la Naturaleza… y como contrapartida descubre cuánto tiene ella para darte. Emprende caminatas, enciende fogatas y duerme bajo las estrellas. Cosas básicas y simples que añadirán algo a tu vida que nunca obtendrás de otras fuentes.

Aprende a amar la belleza, Jeffrey, dondequiera que la encuentres: en la música, en los paisajes, en los libros, en todo. Desarrolla una mente inquisidora, y siempre recuerda que el aprendizaje es un proceso que nunca se termina. La cultura no pertenece a un mundo femenino, y sin ella volvemos a la era de las cavernas. Equilibra tu aprendizaje y obtendrás una mente ordenada y saludable. Busca las cosas refinadas de la vida, Jeffrey, pero nunca olvides el verdadero valor de las cosas simples y básicas que agregan tanto a tu vida. A eso me refiero cuando te digo que adquieras un verdadero sentido de los valores. Respeta el dinero por lo que pueda hacer por ti, pero ten en cuenta sus limitaciones. A partir de cierto punto no agregan nada a la vida. Nunca confundas ambición con codicia.

Por último y lo más importante, aprende a conocer a Dios, y aprende a amarlo y a apreciarlo por lo que él es y puede hacer por ti. Nunca dejes ir un día sin leer un poco de la Biblia, y desarrolla una fe que pueda hacerte pasar por cualquier cosa, nunca olvides, que necesitas a Dios.

Pronto estaremos juntos, Jeffrey, y algún día conversaremos estas cosas juntos y haremos todas las cosas que un padre y su hijo pueden hacer juntos. Esto no durará por siempre y luego podremos vivir la vida como debería ser vivida. Tenemos muchos grandes momentos por delante. Muchas gracias por tu carta, espero tengas tiempos de escribirme otra.

Tienes a la mejor madre del mundo, Jeffrey. Lo sé porque a esta altura habrás descubierto cuán dulce y amable es ella. Tú y yo podemos estar agradecidos de que tu madre y mi esposa sean la misma persona. Estamos muy orgullosos de ti, Jeffrey. Sé un verdadero niño y crece para convertirte en un verdadero hombre.

Con amor,

Papá.

La carta de papá es la mejor recitación de los valores estadounidenses y la guía para vivir una vida verdaderamente buena como todo lo que he leído”, escribió en el Post Smith, quien agregó:

Papá sobrevivió a la guerra y vivió una vida larga y maravillosa, muriendo solo ocho días antes de cumplir 100 años. Él enseñó a nuestra familia los valores de su carta, no dando sermones, sino viviendo una vida de devoción fiel a ellos”.

Crédito para The Washington Post.

Fuente: Infobae

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