EL AVIVAMIENTO QUE NECESITAMOS COMIENZA EN LOS ALTARES

EL AVIVAMIENTO QUE NECESITAMOS  COMIENZA EN LOS ALTARES

La congregación Templo el Calvario fue impactada durante tres días con los mensajes poderosos de la Palabra de Dios en la celebración del cuadragésimo sexto aniversario de su establecimiento en la avenida Abraham Lincoln y desarrollada bajo el tema “El avivamiento que necesitamos.”

El fin de semana del 23 al 25 de enero –un período de lluvias de moderadas a fuertes que no hizo mermar la asistencia de miembros, invitados y las capillas- será recordado por la presencia activa del Espíritu Santo que ministró a cientos de creyentes.

El pegajoso tema “Hay poder en la alabanza”, un pop contemporáneo de ritmo rápido y enérgico al compás de 4/4 marcó el inicio de la adoración movida, característica de los latinos caribeños.

Los esposos pastores Ezequiel Molina Sánchez y Ana Vasthi Ceballo de Molina, que dirigen las iglesias Mahanaim de La Romana, Miraflores (Santo Domingo) e Higüey estuvieron a su cargo los mensajes viernes y sábado.

El viernes la pastora Ceballo de Molina tomando como base el texto bíblico principal para la actividad (1 Reyes 18:1-41) desarrolló el tema “Una lluvia grande se oye” y explicó que para que caiga la lluvia del Espíritu Santo Dios necesita hombres y mujeres que: tengan intimidad con Él, estén preparados para lo sobrenatural, confronten el pecado, estén dispuestos a restaurar el altar y se postren en oración.

Señaló lo alarmante que resulta saber que la sequía espiritual afecta a muchos creyentes hoy en día debido a la falta de intimidad con Dios, a que no confrontan el pecado y no se cuidan de los manipuladores de los púlpitos.

Concluyó su mensaje destacando que “la lluvia no vendrá si no oramos. Tenemos que orar para que caiga la lluvia”.

El pastor Molina Sánchez en su predicación del sábado 24 de enero habló sobre el papel del Espíritu Santo en la renovación espiritual respaldado por el pasaje Apocalipsis 2:4-5.

Comenzó reflexionando en el hecho de que las iglesias nacen con ímpetu, pero, basado en su experiencia personal observa que después de 5 años van decayendo y se hace necesaria una renovación espiritual.

La iglesia no puede definirse como tal sin la presencia del Espíritu Santo que es necesario para que la congregación como entidad pueda servir en primer lugar, luego para ganar batallas espirituales y para tener pasión por las almas.

Molina lamenta que muchas iglesias pentecostales han sacado la manifestación del Espíritu Santo de sus agendas dando prioridad a mensajes motivacionales y de superación personal, quizás por miedo al que dirán por el hablar en lenguas y las formas de exteriorizar el fuego espiritual en las vidas.

Considera que la iglesia de hoy debe volver a la del primer siglo que se caracterizó por ser una iglesia de poder y por mantenerse en el primer amor.

El 46 aniversario cerró el domingo con un culto alegre y vibrante lleno de júbilo e historia de historia sobre el nacimiento del Templo el Calvario y grandes avivamientos en el mundo.

La congregación cantó a viva voz en una sentida manifestación de alabanza el tema “Santo por Siempre” (tu nombre es más alto/tu nombre es más grande/tu nombre sobre todo es/ sean reinos, dominios/poderes, potestades/ tu nombre sobre todo es/cantan ángeles/santo/ canta la creación/ santo/ y tu nombre es /santo/ santo por siempre…)

Luego, para cerrar con corona de oro el escritor y teólogo Luis Alberto Carela Santiago, de nuestra madre iglesia La Trinidad, nos deleitó con el mensaje de la Palabra bajo el esquema “Discernimiento, madurez y cómo prepararnos para los tiempos finales.”

Auxiliado por diapositivas y diagramas, Carela explicó que un verdadero avivamiento alumbra el entendimiento y enciende el corazón. Para ello aplicó 1 Crònicas 12:32 que dice que los hijos de Isacar eran entendidos en los tiempos.

El avivamiento no es solo emoción sino sensibilidad al Espíritu Santo. En la última parte del sermón explicativo y didáctico advirtió sobre las tormentas que afectan a los pentecostales de los Estados Unidos que, así como los ciclones salen de Africa y provocan daños en nuestro continente, buscan dañar la sana doctrina del Evangelio.

El hermano Carela comparó esas tormentas con la superficialidad doctrinal, la prosperidad sin cruz, la politización de la fe y la crisis de identidad pentecostal que padecemos.

En un ambiente de atención que se convirtió en una tanda de aplausos al Señor, el predicador sentenció que “el fuego con fundamento de la Palabra es el verdadero avivamiento.”

Para finalizar el servicio y clausurar el aniversario se recordó la muerte y resurrección de Cristo con la Santa Cena, ceremonia dirigida por los pastores asistentes Edgar Hernàndez y Abel Vidal guiados por los pastores principales Félix Hernández y Francia Cedeño.

Con regalos para los pastores Hernández-Cedeño y el predicador Carela y la oración final concluyó el 46 aniversario del Templo el Calvario en cuyos cultos personas recibieron a Cristo, el Espíritu Santo impactó vidas y el gozo inundó los corazones.

 

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Periodista y presidente del Ministerio de la Pastoral Familiar del Templo el Calvario.