CHARLA MATRIMONIAL: LOS OCHO LADRONES DE LA PAREJA

por Redacción TEC
¿Cuáles son los 8 ladrones de una relación matrimonial?
El psicólogo, terapista familiar y escritor Joaquín Disla fue el charlista invitado a un “compartir” de los grupos matrimoniales integrados de nuestra iglesia de 10 a 20 años y los del rango màs arriba en el que se desarrolló este tema.
La actividad se celebró en el hogar de sus coordinadores los esposos Lorenzo Batista y Catalina Ferrera asistidos por sus ayudantes Adalgisa Corona y Víctor Calderón, con la colaboración de Leonel Estrella y Patricia Cao.
Alrededor de 20 parejas de la congregación y de nuestra capilla de Herrera con los pastores Digna (Edita) y Fèlix (Bonelly) al frente, disfrutaron de una noche amena y distendida.
Antes de la charla se realizó una divertida dinámica con preguntas seleccionadas a la suerte relativas a intimidades o “secretos” de la vida de pareja que arrancaron risas y expresiones de sorpresa.
Durante la charla, el licenciado Disla enumeró uno por uno lo que considera enemigos o ladrones del matrimonio, son aquellos que roban la paz, comunicación y armonía en un hogar.
He aquí la lista de esos “ladrones” de la vida de pareja.
1. La idealización de la pareja
El primer ladrón aparece cuando los esposos no se relacionan con la persona real, sino con una versión idealizada del otro. Cada individuo lleva al matrimonio su historia, heridas y expectativas no resueltas, lo que lo lleva a proyectar sobre el cónyuge sus anhelos o carencias.
2. La pérdida de la individualidad
El segundo ladrón surge cuando uno de los cónyuges pierde su identidad personal al quedar atrapado en los roles familiares (esposo, esposa, padre o madre). Este olvido del “yo” produce una relación desequilibrada y carente de reciprocidad.
3. La comunicación sin diálogo
El tercer ladrón no es la falta de comunicación, sino la ausencia de diálogo verdadero. Disla enseña que es imposible no comunicarse, pero muchas parejas hablan sin escucharse ni encontrarse.
4. El manejo inadecuado de los terceros
El cuarto ladrón se presenta cuando “terceros” —personas o cosas— invaden el espacio íntimo del matrimonio. Familias, amistades, trabajo o redes sociales pueden ocupar el lugar que pertenece a la pareja. Cuando los límites no están claros, surgen conflictos de lealtades, especialmente con los padres o con el entorno.
5. El mal manejo del dinero
El quinto ladrón tiene que ver con la administración inadecuada del dinero, que refleja el estado del corazón. Para Disla, la economía familiar es un asunto espiritual y moral: el dinero debe servir a la pareja, no dominarla. Los problemas financieros —endeudamiento, desigualdad, falta de planificación o gasto compulsivo— provocan desconfianza y tensión.
6. La pérdida del proyecto común
El sexto ladrón surge cuando la pareja pierde el sentido de propósito compartido. El matrimonio no es un estado pasivo, sino un proyecto que necesita dirección, metas y esfuerzo. Cuando la rutina o el individualismo apagan esa visión, la relación se vacía. Disla exhorta a las parejas a redescubrir su misión común —sea espiritual, familiar o profesional— y a comprometerse nuevamente con el futuro que los une.
7. El desequilibrio en el dar y recibir
El séptimo ladrón aparece cuando se rompe la reciprocidad del amor. Una relación sana exige equilibrio entre el dar y el recibir; cuando uno da siempre y el otro solo recibe, se instala el resentimiento y el desgaste.
8. La dureza de corazón
El último ladrón, y el más destructivo, es la dureza de corazón: la incapacidad de perdonar, sentir o cambiar. Se manifiesta en el orgullo, la venganza y la indiferencia emocional, matando la relación desde adentro. El autor recurre a Ezequiel 36:26 —“Os daré un corazón nuevo”— para afirmar que solo Dios puede ablandar lo endurecido.
Con su estilo característico entre lo serio y jocoso, Disla supo mantener fija la atención de los asistentes que disfrutaron del ambiente cálido de los anfitriones y de los consejos prácticos del expositor para una vida matrimonial exitosa en la tierra.
En esta parte Disla exhortó con hilaridad a los matrimonios a que disfruten ahora porque en el Cielo serán como los ángeles que ni se casan ni son dados en casamiento.
La noche de parejas terminó con la acostumbrada cena, muy opípara por cierto que saboreamos a boca llena
En la iglesia los matrimonios están divididos actualmente en tres segmentos: los casados de 1 a 10 años; los de 10 a 20 años y los que superan los 20 años que se reúnen varias veces al año.
La Pastoral Familia exhorta a todos los casados que se integren al grupo que le corresponde. Los hermanos Melvin Martínez y Addys Then pueden ser contactados al respecto.
Recommended Posts

CONGRESO HOMBRES DE HONOR POR LA FE Y LA INTEGRIDAD
septiembre 28, 2026

VIDA 2.0 EN LA CUMBRE DE LA MONTAÑA
septiembre 10, 2026

CAPACITADOS PARA LA MISION
septiembre 07, 2026


