EL VERDADERO AVIVAMIENTO

EL VERDADERO AVIVAMIENTO

El pastor brasileño Alves Lima  confrontó a la iglesia a desear y buscar el verdadero avivamiento espiritual a través del ayuno, el estudio genuino de la palabra de Dios y el evangelismo personal, además de una vida consagrada y santificada.

Durante 3 noches del 4 al 6 de octubre como parte de las actividades extendidas del Mes de la Biblia en el Templo el Calvario, el ministro de las Asambleas de Dios de Brasil centró sus mensajes en definir qué es un avivamiento.

Dios no necesita un ejército para hacer un estruendo, para sacudir las puertas del infierno, sino abrir el corazón y pedir al Espíritu Santo que nos llene de su presencia.

Lima tiene un estilo fuerte, claro y entendible predicando en castellano.

Fue enfático en afirmar que un verdadero avivamiento produce confrontación de pecado, arrepentimiento y humillación. No es algo pasajero. Es un fuego que no se apaga, es permanente.

Expresó que los despertares espirituales flojos, mentirosos, hipócritas no son avivamiento, sino meros movimientos.

Es tener hambre por desearlo, por estudiar la Palabra de Dios, por la oración y por asistir a los cultos de oración, no solamente a los servicios dominicales.

Lima  es un reconocido líder, pastor y evangelista que dirige una iglesia en Teresopolis, pero tiene a su cargo la supervisión de 2,200 pastores y 983 congregaciones sumando una membrecía de alrededor de 87 mil personas.

Se entregó a Cristo desde los tempranos 5 años. Lleva 45 años en el ministerio centrado fuertemente en el evangelismo personal, la sanidad y el bautismo en el Espíritu Santo.

En uno de sus mensajes en la campaña contó que exhorta continuamente a los pastores bajo su liderazgo a usar el ministerio para la gloria de Dios, no para gloria personal, e incentivar la oración y la santificación en sus iglesias.

“En Brasil hay muchos evangelistas que son animadores de auditorios. Recomiendo a los pastores que coloquen la iglesia de rodillas, que prediquen el mensaje de la cruz no para agradar a la gente.”

Basándose en Isaías 62: 6-7 el pastor Alves Lima exhortó a los cristianos a ser guardianes en las murallas.

Al final el servicio  con un recinto casi a plena capacidad fue coronado con un grupo de visitantes que pasaron al frente a aceptar a Cristo como Salvador.

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