LA NAVE ESPACIAL LLAMADA TIERRA

LA NAVE ESPACIAL LLAMADA TIERRA

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. (Salmos 9:1)

Este texto muestra el asombro de su autor, el rey David, rendido ante la majestad de la Creación visible a sus ojos en esa remota época.

Hoy el ojo humano ha visto  y ve mucho màs. La ciencia ha permitido extender el conocimiento a campos inimaginables del universo.

A fecha de marzo de este año la población mundial supera los 8270 millones de personas. De esa cantidad pocos privilegiados han podido remontarse cerca de la luna o pisar nuestro satélite natural.

Los últimos cuatro  cumplieron exitosamente la misión Artemis II y en su cápsula Orión pudieron realizar la hazaña de convertirse en los seres humanos que màs se han acercado a la luna en màs de 50 años.

A continuación compartimos este artículo del portal Evangèlico Digital.

La misión histórica Artemis II tuvo como piloto al astronauta estadounidense Víctor Glover, de fe cristiana.  La nave llevó al ser humano más cerca de la Luna en más de cinco décadas, compartió un mensaje de Pascua desde el espacio en el que reflexionó sobre la belleza de la creación, la armonía y su fe cristiana.

Artemis II rodeó la Luna y regresó a la Tierra, en una maniobra que no se realizaba desde las misiones Apolo 8 (1968) y Apolo 10 (1969). La NASA no envía humanos a la órbita lunar desde 1972. Esta misión prepara el terreno para futuros alunizajes y el eventual regreso de astronautas a la superficie lunar.

Durante una rueda de prensa realizada  desde la cápsula en ruta hacia la Luna, Glover describió la experiencia de observar la Tierra desde la distancia y cómo esta perspectiva refuerza su convicción espiritual y su visión de un destino común para toda la humanidad.

“Puedo ver la Tierra como una unidad”, afirmó el astronauta, quien observaba el planeta desde una ventana de la nave. “Cuando leo la Biblia me doy cuenta de todas las cosas increíbles que fueron creadas junto a y para nosotros, que veo desde este lugar increíble que es esta nave. Nos ven en esta nave espacial muy lejos de la Tierra, pero también ustedes estàn en una nave espacial llamada Tierra, que fue creada para darnos un lugar donde vivir en el universo”.

Glover insistió en que la distancia no convierte a los astronautas en seres especiales, sino que subraya el valor único de cada persona en el planeta. “En todo este vacío, en este montón de nada que llamamos universo, tienes este oasis (la Tierra) donde podemos existir juntos”, señaló. “Al acercarnos al Domingo de Pascua, lo celebres o no, creas en Dios o no, esta es una oportunidad para recordar dónde estamos, quiénes somos, que somos la misma humanidad y que tenemos que superar los desafíos juntos”.

Glover, conocido por expresar abiertamente su fe cristiana, ya había reflexionado sobre este mismo tema en 2022 durante una intervención en la Abell Street Church of Christ, en Wharton, Texas. En aquella ocasión afirmó: “Tenemos una naturaleza caída y necesitamos a Jesús. Jesús es ese puente que atraviesa el pecado y nos da la oportunidad de ir al cielo”.

El piloto forma parte de un equipo que busca ampliar los límites de la exploración humana y, al mismo tiempo, transmitir un mensaje de esperanza y unidad. Su intervención se suma a una larga tradición de astronautas que, desde el espacio, han compartido reflexiones sobre la fragilidad y belleza del planeta.

compartir