Aleluya

por Redacción TEC
La palabra aleluya no es una de las más frecuentes ni populares en las Sagradas Escrituras. Apenas se registra en dos de sus libros, principalmente en los Salmos donde aparece en 21 ocasiones, y en Apocalipsis en el que figura 4 veces en el capítulo 19.
Aleluya y la palabra amén son dos términos universales; no cambian en ningún idioma.
Hace muchos años el término aleluya se utilizaba para burlarse de los evangélicos, sobre todo de los pentecostales. En Puerto Rico peyorativamente a los cristianos se les llamaba “los aleluyas”. Afortunadamente la situación es distinta, hoy aleluya es sinónimo de alegría, emoción y júbilo.
Tampoco es exclusiva de los pentecostales. Escuché a un conocido pastor no pentecostal decir que se molestó un poco escuchar a alguien expresar la frase “aleluya como dicen los pentecostales”. Al abogar por un avivamiento y un derramamiento del Espíritu Santo defendió el hecho de que ningún grupo religioso ha secuestrado el “aleluya” ni los “gloria a Dios”, sino que esos términos son ya un patrimonio de los todos los evangélicos.
Varias piezas musicales famosas han patentizado esta palabra. Por ejemplo, el universal Aleluya del compositor alemán Federico Hendel, del oratorio El Mesías inspirado en Apocalipsis 19; el Gloria, Gloria, Aleluya, una de las más conocidas canciones patrióticas norteamericanas y el Aleluya del compositor y poeta canadiense Leonardo Cohen, basado en historias bíblicas.
¿Cuál es el significado de aleluya? Proviene de la palabra hebrea hallel, que es un himno u oración de agradecimiento y alabanza a Dios compuesta en los salmos 113 al 118 en la Biblia y que se canta todavía en las festividades judías. A hallel se une una ù (imperativo plural de segunda persona) y luego las letras ye, a, h(JAH), apócope de Jehová por lo que aleluya es “alabad a Jehová”.
Cada vez que pronunciamos la palabra aleluya estamos pronunciando el nombre del Señor en una forma abreviada, por tal razón no se debe usar de manera trivial, superficial ni a la ligera.
Finalmente, hay quienes acotan que el verbo hallel o alabar no está en forma singular, lo que sugiere que la alabanza no es esencialmente una canción de un solista o de un grupo, sino de todos, en plural. Por eso decimos ¡ALELUYA!
Recommended Posts

LAS REDES QUE NO OLVIDAN
abril 01, 2026

YA NO SE OYEN CANTAR LOS CORITOS DE AYER
marzo 04, 2026

EL ALTAR DEL CONSUMO Y LA IDOLATRIA DE LOS DESEOS
enero 30, 2026