PRIDE LAND EN EL MAR MUERTO

PRIDE LAND EN EL MAR MUERTO

Con bombos y platillos se está anunciando para principios de junio la celebración de lo que sus organizadores llaman  el mayor festival LGBTQ en el Medio Oriente, Pride Land, en un área desértica del Mar Muerto en Israel.

Se invertirán millones de dólares. Prácticamente se construirá una ciudad desde cero en medio del desierto. Serán 4 días de jolgorio donde habrá de todo: espectáculos, música, noches de orgullo, talleres y hasta festivales para niños.

Las reacciones de rechazo de cristianos en las redes sociales fueron inmediatas.  Llama la atención las razones de muchos que consideran la ubicación del evento –la región sur del Mar Muerto tradicionalmente mencionado como el lugar de Sodoma y Gomorra- como  una afrenta a Dios y una burla a la Biblia.

Sin embargo, esta fiesta gay en esta zona rememora el por qué Dios las destruyó con fuego y azufre. Los habitantes de Sodoma (de donde se deriva sodomía) intentaron abusar sexualmente de los visitantes de Lot.

Sin que sea coincidencia, sino un acto bien pensado, este espectáculo LGBTQ será en el lugar màs adecuado para ellos y me inclino a verlo como un desafío a la gente de fe que rechaza sus prácticas.

En Israel, nación escogida por Dios para  sus fines y donde nació el Cristianismo con Jesús, el autor y consumador de nuestra fe, estos eventos no son raros.

La ciudad de Tel Aviv, por ejemplo, realiza el desfile gay màs importante de Asia cada año. Otros màs pequeños se dan en Jerusalén, Haifa y Beerseba  en la tierra de Israel, el país màs democrático y tolerante en todo el Medio Oriente, pero el màs permisivo para acciones  ajenas a su cultura y trasfondo moral religioso.

Las constantes rebeliones de los israelitas en el desierto narradas en  Éxodo y Números, las caídas morales  y ofensivas contra el Señor narradas en la época de los jueces y reyes de Israel censuradas por los profetas, se  manifiestan de nuevo con este tipo de celebraciones.

Lo fue y lo sigue siendo: Israel es una contradicción en cuanto a su fe. Todos los israelitas no son judíos, ni todos los judíos son israelitas. Hay israelitas ateos, con poca fe, sin fe pero siguen tradiciones religiosas; religiosos radicales ortodoxos, otros permisivos. Todo un abanico de pensamientos. Enemigos de Cristo en su inmensa mayoría.

Antes que una religión o un sistema de fe, el Judaísmo es una etnia de alrededor de 16 millones de personas cuya mayoría no va con su fe. Los valores son judíos, no son religiosos. Es una cultura.

No hay lugar a dudas: este lugar para convertirlo en pride land se escogió a propósito. La Biblia dice y repite que “echarse con varones” es abominación y realizarlo en el sitio que simboliza el juicio de Dios  sobre la inmoralidad sexual es un desafío.

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Periodista y presidente del Ministerio de la Pastoral Familiar del Templo el Calvario.

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