09
Ago 2019
Las emociones corrieron como las aguas de los ríos y las lágrimas bañaron los rostros de muchos de los asistentes al culto-homenaje a Dios y para honrar el trabajo de una mujer que por más de tres décadas se dedicó en cuerpo y alma a las misioneritas del Templo El Calvario. A la hermana Niurka Paredes se le trajo “engañada” para dar un testimonio, pero grande fue su sorpresa al enterarse que ella era el objeto del homenaje. Sus emociones aumentaron al ver a sus antiguas “niñas”, hoy hechas mujeres de bien,......
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