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Oct 2021
En las últimas décadas antes de la destrucción del Período del Segundo Templo, alguien, un judío, posiblemente un peregrino, recorrió el imponente camino que conectaba el estanque de Siloé en las afueras de Jerusalén con el Monte del Templo. Llevaba un valioso anillo con una piedra de amatista grabada. Pero por alguna razón la piedra preciosa cayó al suelo y se deslizó al canal de drenaje subterráneo. Unos 2.000 años después, hace unos días, la pequeña joya fue recuperada al cribar el suelo durante una excavación arqueológica en la zona. La rama......
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